Trekking Cuenca del Otún – Cerro Chispas – El Cedral
Un grupo de cuatro amigos salió desde Cali con la idea clara de hacer un recorrido de tres días por el Parque Nacional Natural Los Nevados. Eran dos colombianos, un alemán y un estadounidense, todos con ganas de caminar, conocer el terreno y vivir la montaña más allá de lo turístico.
Desde el inicio el cambio fue evidente. A medida que avanzaban por la Cordillera Central de los Andes, el clima empezó a variar constantemente: momentos de sol fuerte, ráfagas de viento frío y tramos con neblina cerrada. La caminata los llevó hasta la Laguna del Otún, donde hicieron una pausa para entender mejor el entorno. No es solo una laguna bonita, es parte clave de un sistema que regula el agua en la región.
El recorrido continuó atravesando zonas de páramo, donde predominan los frailejones y los suelos húmedos, y luego descendiendo hacia sectores de bosque altoandino dentro de la cuenca del río Otún. Ahí el paisaje cambia bastante: más vegetación, más humedad y presencia constante de agua en forma de quebradas y cascadas. Es una zona que se siente más viva y cerrada, en contraste con lo abierto del páramo.
Durante varios tramos lograron tener vistas hacia el Paramillo del Quindío y el Nevado del Tolima. No siempre estaban despejados, pero cuando el clima ayudaba, se alcanzaba a dimensionar la magnitud del paisaje y la escala real del parque.
Uno de los puntos exigentes del recorrido fue el ascenso al Cerro Chispas. No es un tramo técnico, pero la altitud y el terreno hacen que el esfuerzo se sienta. El clima volvió a cambiar varias veces durante la subida, algo normal en esta zona, y obligó al grupo a adaptarse constantemente.
Más allá del recorrido, el viaje también les permitió entender mejor los ecosistemas de páramo y su importancia, no solo como paisaje sino como fuente de agua. También tuvieron contacto con aspectos culturales de la región, donde la relación con la montaña sigue siendo parte fundamental de la vida local.
Al final, no fue un viaje cómodo ni relajado, pero sí completo. Caminaron lo suficiente para sentir la altura, el clima y el terreno, y se llevaron una visión mucho más real de lo que es la alta montaña en Colombia. No es solo un destino bonito, es un entorno que exige respeto y preparación.
¡Anímate y prepárate para ir a conocer y disfrutar de estos hermosos lugares!
